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Archive for the ‘ESTUDIO DE LA LENGUA’ Category

La palabra más bonita del español es una iniciativa de la Escuela de Escritores por la que se invitó a los internautas a buscar la palabra más bella del idioma. En ella participaron miles de usuarios de la Red, a través de una votación, en la que había dos requisitos, no podía ser un nombre propio y debía aparecer en el diccionario. El resultado se dio a conocer el día 23 de abril de 2006, fecha que coincide con la celebración del Día del Libro.

AMOR

La palabra amor, con 3.364 votos, fue el término elegido por los internautas hispanohablantes como el vocablo más bello de la lengua castellana. Libertad, paz, vida, azahar, esperanza, madre, mamá, amistad y libélula, en este orden, han sido las preferidas de los participantes en la iniciativa Tienes la palabra. Durante 21 días, 41.022 internautas de todo el mundo enviaron 7.130 términos diferentes y explicaron por qué los habían elegido.

LAS OTRAS PALABRAS

Escritores, periodistas, actores, políticos y otros personajes de la actualidad fueron invitados a participar. Todos ellos eligieron una palabra y explicaron sus motivos.

Léelos y di en qué criterios fundamentan su elección.

Con la A

Fernando García de Cortázar, historiador, académico de la Real Academia de la Historia, ha elegido la palabra: AZAHAR
Porque según ha dicho: Las “aes” forman chispas que se aman, perlas de roce fácil y tranquilo, música que entre una “z” que suena y una “h” que calla aparece y desaparece y concuerda con un de pronto, la “r”.

Con la C

Gonzalo Garcés, novelista argentino, autor de El futuro y Los impacientes, ha elegido la palabra: CÁFILA

Porque según ha dicho: Es uno de esos términos anticuados que, sin significar nada peyorativo, suenan un poco feroces. Diciendo cáfila o pérgola uno puede darse aires de duro o bajo precio, lo que para enclenques como yo es muy importante. (Por cortesía del diario El País).
Darío Jaramillo, poeta y narrador colombiano, autor de Aunque es de noche y Novela con fantasma, ha elegido la palabra: CARAVANA
Porque según ha dicho: Cuatro sílabas sonoras, cada una en a, aes en fila como una fila de camellos o de camiones. La caravana evoca la aventura -¡otra palabra que escogería!-, el cambio, el camino. La pronunciación de caravana admite decirla en voz alta y mejora en el susurro.

Jorge Wagensberg, director del Área de Ciencia y Medio Ambiente de la Fundació La Caixa, ha elegido la palabra: CALIFORNIA

Porque según ha dicho: es agradable de pronunciar, agradable de escuchar, agradable de repetir. Es una palabra crujiente por sus cinco consonantes, todas distintasm todas bien puestas. Y es suave por sus cinco vocales, dos repetidas en simetría respecto de otra central irrepetida. California es una composición musical con armonía y ritmo.

Con la D

Luis García Montero, poeta, ha elegido la palabra: DESPERTADOR
Porque según ha dicho: Mi palabra preferida es despertador. Tiene que ver con el día por delante, pero resulta menos peligrosa que amanecer, que es de ese tipo de palabras que en cuanto te descuidas acaban en un himno. Despertador no es palabra hipócrita, sugiere esfuerzo, madrugón, alguien que ha decidido levantarse aunque haya trasnochado y prefiriese seguir durmiendo. Apruebo su mezcla exacta de ilusión y esfuerzo. Despertar es avisar, recobrar el sentido. Despertador es el que avisa. Por otra parte, agradezco siempre que me despierten a media noche cuando se trata de amar.

Con la H

Màrius Serra, escritor catalán, autor de Verbalia y de la novela Farsa (premio Ramon Llull 2006), ha elegido la palabra: HALLAZGO
Porque según ha dicho: Me agrada especialmente HALLAZGO porque es el motor que inicia todas las búsquedas, el hall de todos los viajes al futuro, la recompensa que merecen quienes arriesgan. También me gusta que sus letras contengan una sabrosa HOGAZA, junto a un LAZO enigmático que parece decirnos “HAZ ALGO ya, porque mi H es la de horizonte, que siempre está más ALLÁ”. GÓZALA conmigo.

Con la M

José Antonio Zarzalejos, periodista, director de ABC, ha elegido la palabra: MADRE
Porque según ha dicho: Remite a la vinculación emocional más profunda del hombre y es la raíz etimológica de grandes conceptos: maternidad, matriz, matrimonio, matricial, maternal y otros que incluso en su fonética resultan persuasivos y convincentes.

Con la N

Javier Marías, escritor, ha elegido la palabra: NAUSEABUNDO
Porque según ha dicho: Es muy sonora y rotunda, además de tener suficiente longitud. Es una palabra que se amolda y acopla muy bien a lo que denomina. (Por cortesía del diario El País).

Con la P

Francisco Rico, catedrático y académico, ha elegido la palabra: PENDÓN
Porque según ha dicho: En su acepción de “insignia militar”, sugiere disciplina, lucha y singularidad; en tanto “persona de vida irregular y desordenada” tiene un alcance diametralmente opuesto. Yo me muevo a gusto entre ambos extremos, aunque finalmente me defina más bien con el segundo.

Con la U

Álex Grijelmo, periodista (director de la Agencia EFE), ha elegido la palabra: ULTRAMARINO
Porque según ha dicho: Me fascina esta palabra: ultramarinos. Con el tiempo he descubierto en ella multitud de genes: ultra-, “más allá”; -mar-, “el agua salada”¸-ino, “relativo a” (con la -o que señala el género); y finalmente la -s que marca el plural.
Están desapareciendo en España las tiendas así, que se convierten en supermercados o autoservicios; y el dependiente del lapicero sujeto por la oreja que hacía las cuentas en un papel de envolver y que siempre tenía cambio en céntimos de peseta ha quedado sustituido por la fila de cajeras y sus calculadoras automáticas y sus lectores de tarjetas de crédito.

Por eso quiero rendir homenaje aquí a una de mis palabras favoritas: porque desaparece, porque me pareció siempre tan larga que en ella podían caber todos aquellos productos anhelados (los cafés La Estrella, el chocolate Elgorriaga, las pastas de Portillo o las galletas Fontaneda).

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Se trata de una página muy interesante donde podrás realizar una evaluación inicial de tus conocimientos, para poder profundizar después en aquello que te resulte más difícil. Pincha aquí.

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Algunas palabras resultan dudosas en su ortografía o en su acentuación porque suenan de un modo muy parecido, o porque su escritura es similar, con pequeñas diferencias. Vamos a repasar algunas de estas palabras.

Porqué, porque, por qué, por que.

Palabras parecidas con B y V.

Palabras parecidas con LL e Y.

Adónde, adonde, a donde.

Conque, con que, con qué.

También, tan bien.

Hay, ahí, ay.

Haber, a ver.

Solo y sólo.

Hecho y echo.

Sino, si no.

Tampoco, tan poco.

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La parte más difícil de la ortografía consiste en aprender el uso correcto de cada letra. Muchas de las letras de muestro abecedario tienen usos específicos y aunque en principio debe aplicarse un gran esfuerzo en aprender estas reglas, luego de un tiempo se vuelve un ejercicio interesante dado que observamos ejemplos en todas partes. El problema es que en nuestro idioma las letras  se pronuncian de manera muy parecida pero se usan de forma distinta de acuerdo al entorno en que se enmarcan. Particularmente en Latinoamérica, se ha perdido la diferencia entre la pronunciación de las letras c, z y s, así como en las letras b y v, y en un caso de la g y la j.

En el caso de la c, la z y la s se haría difícil para alguien inexperto saber si la palabra pacer debería escribirse pacer, paser o pazer. Para resolver esto se han creado ciertas reglas cuyo grado de dificultad estriba en su abundancia y no en otra cosa. Citaremos aquí algunas de estas reglas sólo como referencia:

La c: Los verbos con terminación: hacer, recibir, decir y conceder; los  sustantivos que terminan en: homicidio, catolicismo y latrocinio; algunas palabras esdrújulas que terminan en: cómplice, cet< I> y <> muchos vocablos que terminan en prudencial, enjuiciar, ocioso, malicioso, calvicie, juicio; las palabras que terminan en abundancia, advertencia; los plurales de las palabras que terminan en z: lápiz, lápices; paz, paces.

La s: vocablos que terminan en: muchísimo, dantesco, mesura, ismo; los adjetivos que terminan en famoso, decisivo, nicaragüense; los sustantivos femeninos que terminan en alcaldesa, pitonisa; terminaciones como la de las palabras conclusión, propulsión; l los vocablos que contienen las combinaciones: segmento, signo; y, por supuesto, como letra final de la mayoría de los vocablos castellanos.

La z: derivados de nombres terminados en portazo, melaza, maizal, pastizal, castizo, cobertizo, levadizo, pozuelo, cazuela; muchas palabras agudas como capataz, viudez, lombriz, arroz, arcabuz; las inflexiones correspondientes a los verbos terminados en nazco, padezco, conozcas, conduzco.

La h: cuando se trata de palabras que comienzan por los diptongos hialino, hielo hueso, huidizo, hioides; en las palabras que comienzan como humano, hombro; en las palabras que comienzan por raíces griegas, como hipopótamo, hidrografía, hipertrofia, hipnótico; se mantiene en los derivados de palabras como vehículo, enhebrar, vahído, truhán, anhelar, inhumano.

La b: palabras que terminan en recibir, debilidad, nauseabundo; Las  formas del copretérito de los verbos de la primera conjugación como mendigaba, hechizábamos, realizabais; las que comienzan con el prefijo bilingüe, bisectriz, bizcocho; los vocablos que comienzan con budismo, burbujas, squeda; los vocablos que comienzan con objetar, abstraído.

La v: palabras que comienzan con ventisquero, vertebrado, vestíbulo en el presente del indicativo, del subjuntivo y del imperativo de los verbos estar, ir, andar y tener: vamos, estuve; vocablos precedidos en las consonantes n, d y b: invitación, advertir, obviar; después de cierva, siervo, servicio, divino, levadizo; vocablos terminados en herbívoro, equívoco; sustantivos y adjetivos que terminan en cava, inclusive, leva, grave, negativa, nocivo, nueve.

La g: palabras que terminan en agencia, urgente vocablos que comienzan con el prefijo geo (tierra): geografía, geológico; infinitivos verbales con terminación er, ir, como escoger, corregir; antecediendo en regente, gesto; en los adjetivos que terminan en vigésimo, trigesimal, primogénito, octogenario; en las palabras que terminan como magia, elogio, religión.

La j: sustantivos que terminan en engranaje, relojería, consejero, extranjera; en el pretérito indefinido del indicativo y en el futuro y pretérito imperfecto del subjuntivo, de los verbos traer y decir: trajiste, < A> trajera, dijéramos, trajese, trajere, dijere; en los verbos que terminan en ger, gir, cambia la g por j delante de a y o: recoger, corregir, recojo, corrijo, recoja, corrija; delante de a, o, u, como en maja, joroba, juglar; los verbos hojear y enrojecer que derivan de hoja y rojo.

La m: antes de p y b: diciembre, hombre, campestre, cumplido; antes de n: alumno.

La r: tiene sonido fuerte cuando se usa como comienzo de palabra: pido; se escribe simple, aunque suene fuerte, después de consonante: enredo, subrayar; se escribe doble, para que produzca sonido fuerte, entre vocales: arrozal, carreta.

La x: en la formación de los prefijos: ex (fuera de) y ex (además de): extemporáneo, extraordinario.

La ll: en la formación de las palabras que incluyen las partículas calleja, camello, fuelle, pajarillo canastilla.

Es importante saber que todas estas reglas tienen algunas excepciones y además algunos usos particulares adicionales a los que aquí mostramos. Pero el presente texto no pretende ser una guía sobre esto, sino apenas una simple referencia, por lo que invitamos al lector a reflexionar sobre estos temas haciendo las comparaciones de rigor con textos que tenga a la mano o, inclusive, con un diccionario.

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La tilde diacrítica se usa para diferenciar las palabras que se escriben igual pero que tienen distinta función.
Las reglas dicen que los monosílabos no llevan acento ortográfico, pues no es necesario señalar la sílaba tónica. Algunos ejemplos son: clan, mar, fe, luz, sol, pan, pie, gas, pues, fue, soy, es.

Solamente se acentúan las palabras monosílabas cuya función doble podría dar lugar a confusiones.

Con tilde

Sin tilde

más (adverbio de cantidad): No quiero más comida.

mas (conjunción adversativa con el significado de pero): Puedo ir, mas no quiero.

tú (pronombre personal): Necesito que dibujes tú.

tu (adjetivo posesivo): Dame tu bicicleta.

él (pronombre personal): ¿Confiaste en él?

el (artículo): El juego está bueno.

mí (pronombre personal): Todo el pan es para mí.

mi (adjetivo posesivo): Trae mi abrigo.

sí (adverbio de afirmación): El sí me ama.

si (conjunción): Voy si puedo.

dé (del verbo dar; cuando se le une algún pronombre, también se acentúa): Dé la carta

de (preposición): Nelson es de Ponce.

té (nombre común): Me gustaría una taza de té.

te (pronombre personal): Te llamo en cuanto pueda.

sé (de los verbos ser o saber): Yo sé nadar.

se (pronombre personal y reflexivo): Se animó.

aún (adverbio): El anciano aún vive. (todavía)

aun (adverbio): Aun así, no pienso asistir. (incluso)

ó (conjunción): 6 ó 7 (entre cifras)

o (conjunción)  Puedes vestirte de verde o de azul.

Puedes practicar en este enlace.

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Reglas

Sólo se toma en cuenta para colocar el acento (tilde) la última palabra del compuesto, aunque la primera se acentúe cuando aparece sola:

decimocuarto

decimoséptimo

contrapié

cortafríos

Los adverbios acabados en -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía:

fácilmente

ágil-mente

rápida-mente

lógicamente

En las palabras unidas por un guión, cada vocablo conserva su tilde si ya la tenía anteriormente:

hispano-árabe

físico-químico

socio-económicos

anglo-francés

Cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden un pronombre, la tilde se mantiene:

miróme

déme

vestíme

movióse

Llevan acento las formas verbales compuestas que se convierten en esdrújulas o sobreesdrújulas:

sonríele

vámonos

llévenselo

dáselo

Si quieres comprobar tus conocimientos, puedes acudir a esta página.

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Sabemos ya que todas las sílabas deben contener, al menos, una vocal. Pero también sabemos que una misma sílaba podría contener dos, o incluso tres vocales. En esos casos en los que la sílaba se pronuncia con un único golpe de voz, hablamos de diptongos y de triptongos; sin embargo, cuando dos vocales van juntas pero no revueltas, es decir, forman parte de sílabas diferentes, lo llamamos hiato.

Las palabras con diptongo o triptongo siguen las reglas generales de acentuación. La tilde, en caso de que deba llevarla, se coloca sobre la vocal abierta del diptongo o triptongo (a, e, o) o sobre la segunda vocal si las dos vocales del diptongo son cerradas (i, u): amáis, autor, canción, asteroide, deuda, después, cuota, murciélago, lingüística, interviú, estudiéis, averiguáis.

Los diptongos o triptongos acabados en y no llevan tilde: guirigay, Uruguay.

La h intercalada entre dos vocales no influye en su pronunciación como diptongo o hiato y, por tanto, no afecta a su acentuación: prohi-bir (diptongo), pro-hí-bo (hiato).

El hiato ocurre cuando dos vocales juntas no forman parte del mismo golpe de voz, es decir, que aunque estén juntas, forman parte de sílabas diferentes. Así el ejemplo de traer (que se pronuncia tra-er). También podríamos decir croar (cro-ar). La palabra hiato viene del latín hiatus, que significa ruptura, así que hiato es algo que separa, que rompe. En este caso, rompe diptongos.

Siguen las normas generales de acentuación los hiatos formados por las siguientes combinaciones:

  • Dos vocales abiertas distintas: caótico, leamos, loable, toalla, almohada, León.
  • Dos vocales iguales: zoólogo, leemos.
  • Una vocal cerrada átona seguida de una vocal abierta tónica: lió, liar.

Los hiatos formados por una vocal abierta átona (a, e, o) y una vocal cerrada tónica (i, u) llevan tilde siempre: caí, tahúr, ataúd, reímos, reúno, oí, sabía, atenúan, sonríen, insinúe, frío, dúo.

Puedes practicar haciendo clic en este enlace.

También puedes visitar la siguiente dirección: http://concurso.cnice.mec.es/cnice2006/material100/index.htm

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